La
“Guía de caminos” es una obra editorial
pensada para sorprender y satisfacer a todas las personas
que aman los libros. Se trata de una obra difícilmente
comparable con otras ediciones por la calidad de sus materiales,
por su contenido literario y por la rica experiencia de
lectura propuesta en el diseño final del libro.
Dos propuestas de encuadernación bien diferentes
están disponibles para los lectores. En la encuadernación
de acero, una lámina de este metal (1,5 mm de espesor)
sirve de estuche en forma de “u” en el que se
inserta el cuerpo del libro (guardas de papel, texto, notas,
láminas y sus correspondientes cuadernillos). El
resultado es un sólido “libro-objeto”
de exacta y elemental geometría, tacto frío
y superficie brillante. En la propuesta de cartón,
el libro queda envuelto en una carpeta de cartón
de dos “palas” que se solapan en sentido vertical
y se anudan con cinta exterior. Forrado en papel Conqueror
Antique, esta encuadernación destaca por su delicado
tacto y agradable aspecto.
En el interior, el libro se forma con dos tipos de papel.
El cuerpo de texto está compuesto sobre hojas libres
impresas a una cara, sin encuadernación, en papel
Pergamenata Bianco de la firma Fedrigoni, un papel translúcido
y jaspeado con aspecto de pergamino. Su tacto resulta especialmente
fino, su sonido de cristal evidencia la consistencia de
su cuerpo y su aspecto translúcido hace de la lectura
(las hojas deben leerse separadas individualmente) una experiencia
alejada de otras lecturas convencionales. Los dípticos
de notas se han impreso sobre este mismo papel en dos tintas,
negro más un matiz dorado. Los abundantes gráficos,
retratos y mapas hacen del acceso a estas notas una entretenida
consulta. Las láminas se han impreso sobre papel
Conqueror Antique de la firma Arjo Wiggins, un soporte de
textura ligeramente gofrada. La impresión de las
láminas combina tecnología offset de color
y dos tintas serigráficas, blanco y negro, que proporcionan
un relieve y una textura bien interesantes.
En cuanto al diseño gráfico, se han utilizado
soluciones gráficas de la más pura tradición
editorial: una composición de página con simetría
central, una única familia tipográfica de
estilo romano, unos márgenes generosos que permiten
apreciar el papel y su textura, un cuerpo de texto en 16
puntos y reclamos de cortesía en los finales de página
con palabra cortada.
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